Este pequeño
escrito fue realizado en una habitación en un hospital en una fecha que no se
puede recordar, pero que, al mismo tiempo, jamás se podrá olvidar. Un día que
marcó el resto de mis días, una situación que jamás imagine que me podría pasar
y que a tí también te puede suceder.
"¿Cómo empezó todo? Todo empezó con un simple moretón en
mí estómago. No le tomé ninguna importancia pero, al pasar unas semanas, el
moretón empezó a empeorar. Cada vez más feo y más grande.
Un día, en la casa de un amigo, mostré este moretón. Quedaron
muy impresionados; mi amigo me echó una crema para moretones, la cual no era
uno, sino que tres. Al otro día, el moretón seguía exactamente igual. Pero
seguí sin darle importancia. Ese día que ya era sábado, con mi primo, mi
cuñado, mi hermana y una amiga de mi hermana, nos fuimos a Pomaire. A ellos también
les mostré los moretones. Se preocuparon y me dijeron que fuera urgente al
doctor. Casi al final del día, me llama una amiga diciéndome que vaya a un
hematólogo.
El domingo le mostré los moretones a mi mamá. Casi se
muere. Al otro día, pidió hora al hematólogo, pero solo había fecha para abril
y, por consecuencia, se pidió una hora al internista. Él me deriva urgente ese
mismo día al hematólogo, pidiéndole directamente que me atienda. Y me atendió.
Y el martes yo ya estaba sacándome unos exámenes en el J.J. Aguirre y, a eso de
las 13:30 horas, me informan que tengo leucemia. En un principio no se notó
mucho mi impresión, para que mi mamá me viera fuerte y ella no sufriera tanto.
Pero al entrar a la pieza asignada se me cae el mundo. Caigo en cuenta de la
enfermedad que tengo. Me hicieron bañarme y ahí fue el lugar en donde lloré y
me fui a la mierda por un buen rato.
Estaba grave, ya que no tenía plaquetas. Mi cuerpo no
tenía defensas. Tenía menos del mínimo. 14.000 de un mínimo de 130.000
plaquetas".
y un día de sopetón llega la pena, el duelo caminando sigiloso, acercándose a hacerse de su espacio, rompe bruto sobre "el momento" transformándose en hito, en "el punto" donde una fecha no recordable de cierta habitación de hospital pasa a dar significancia y sentido a lo que sigue y lo que fué, el decantar de las penurias el renacer de alma :)
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