jueves, 29 de mayo de 2014

LA APROPIACIÓN DEL INTELECTO



Escrito por: Antonio Baeza, el Galgo
Empezaré a usar ese nombre ahora. Puede decirse que es mi nombre artístico o seudónimo; en Trueno Austral se me conoce así y quienes participan en el gremio del rock me ubican por ese apodo. Me pusieron así por mi contextura física y por mi desesperación al correr.
 He querido aquí compartir la adaptación de un ensayo que escribí hace algun tiempo. Se trata de las ideas básicas que explican las motivaciones de muchas de mis acciones, creaciones o publicaciones, incluyendo mi participación en la instalación y gestión de este mismo medio, el humilde pero libre Aluvión.


LA APROPIACIÓN DEL INTELECTO
 
La apropiación del intelecto es el primer paso, necesario hasta la médula, para la emancipación de los seres humanos y de todo ser vivo. Luego viene la apropiación de la persona, de la comunidad y del conglomerado de comunidades. Nada de lo anterior puede lograrse sin que cada uno de nosotros se apropie de su intelecto.
Sin embargo, esta apropiación solo ocurre al interactuar con otros, al vivir con otros, al compartir con otros. Es una apropiación profundamente personal, pero no para privar al otro de lo mío, sino que para entregar al otro lo que quiero entregarle sin que nadie me diga cómo entregárselo. Se trata de un acto en el que se trae a primer plano, en total plenitud, el papel y tintura del sujeto intelectual, del sujeto que propone, de quien propone. Consiste en el aprendizaje sostenido de un modo en el que hacerse-cargo es uno de los elementos fundamentales. Pero ‘hacerse-cargo’ no se entiende sólo como responsabilizarse, sino que también como hacerse uno mismo el trabajo de ‘cargo’, vale decir, de traslado o acarreo de lo que quiero hacer llegar a otro. Ello pues, al igual que en una encomienda, sólo quien la envía puede sentir y asimilar el valor genuino de lo que se quiere hacer llegar a la otra persona. Probablemente sólo quien lo envía puede cuidar y llevar a cabo el envío de la mejor manera. El intelecto es una cuestión de cartas entregadas por el mismo remitente.
Conocer e Intelecto
Conviene proponer la diferencia entre conocer e intelecto.
‘Conocer’ tiene que ver fundamentalmente con vivir. Se trata de una actividad vital que ocurre, continuamente, una sola vez que dura toda la vida, en el momento y lugar mismo de cada interacción del individuo con su entorno o mundo. Se trata del acto mediante el cual se van definiendo o difuminando las complejas relaciones que el individuo –sea humano, ameba o gato- viene manteniendo, mantiene y mantendrá con cada elemento que distingue en el entorno o mundo. Y se trata, por cierto, de un acto que imprime huellas en el sí-mismo, en tanto unidad auto-referida y auto-distinguida. 

¿Qué hiciste con tu cuaderno en que registrabas
tus apuntes o ideas?
El ‘intelecto’, por su parte, tiene que ver con proponer. ‘Pro-poner’ puede entenderse, al menos para este análisis, de acuerdo a la división mencionada. El prefijo ~pro suele sugerir adelantamiento, avance, distinción –en el sentido ‘noble’ de la palabra-, privilegio, algo superior pero no frente a otros sino que a sí-mismo. Algo que ha avanzado, que viene avanzando pero desde su propio estado o tendencia anterior. ‘Poner’, por su parte, es un humilde y simple verbo que expresa el otorgar posición a algún elemento en alguna superficie o espacio.  Se diferencia de ‘dejar’, en tanto esta última palabra tiene un olor a pasividad, olvido u omisión; poner es un acto visible y activo, con cierto toque de voluntad y al menos una pizca de esfuerzo físico o mental. Consiste también, por cierto, en otorgar a algún elemento un lugar que no necesariamente le corresponde ni haya estado antes; un acto que, al ocurrir, puede contribuir a mantener o modificar, siempre activamente, un orden que viene operando.
Así pues, pro-poner puede implicar ese otorgar-posición-activamente con una actitud o característica de adelantamiento, avanzada o mejoría, a partir de la acción en sí-misma. Dicho de otro modo, el intelecto va describiendo la historia en que el otorgar-posición-activamente va mejorando-se y adelantándose desde sí mismo y, por cierto, mediante sí-mismo. El intelecto es poner algo en algún lugar, continuamente, cada segundo mejor. Y la forma particular en que ese poner va mejorando es, precisamente, poniendo. El intelecto tiene que ver con proponer.
¿Cómo podemos pensar la relación entre conocer e intelecto? Vale decir, en primer lugar, que no es posible, de manera alguna, el intelecto sin conocer. No hay acto intelectual en el que no se esté conociendo. Probablemente, sí puede haberlo al revés, una especie de ‘conocer-pasivamente’ en el cual no se ‘pone’ algo sino que se ‘deja’ algo. La huella en el sí-mismo queda, pero no ha sido propuesta por el sí-mismo. De hecho, la huella es la respuesta del propio sí-mismo frente a la perturbación pero no ha sido, probablemente, la respuesta propuesta. El intelecto describe aquellos momentos en que el conocer ocurre de modo activo, de modo ‘pro-yectivo’, extendiendo líneas delante de sí. Describe cuando la misma huella de lo que ya vino o lo que viene ocurriendo es puesta y cada vez mejorándose en ese poner. Y podemos aquí agregar una dimensión al concepto de ‘pro-poner’, en tanto es poner delante de sí-mismo aquello que es propio a la huella de sí-mismo. Verse a sí mismo delante de uno mismo. El intelecto es observar-se.

Apropiación y alienación
‘Apropiación’ es lo contrario a ‘alienación’. Mientras lo último podríamos entenderlo como una especie de despojo o enajenación, como el retiro, por parte de otro, de lo que te corresponde o a lo que tú correspondes, la apropiación puede tener que ver con la recuperación o toma, en una actitud activa, de aquello que me corresponde y que me fue quitado o privado. Es un derecho, a todas luces. En ciertos códigos penales, aparece la figura de la ‘apropiación indebida’. Cabe considerar que ello sólo tiene sentido en un sistema cultural donde se ha determinado quiénes son los dueños de cada bien, cuáles son los modos legitimados de intercambio de esos bienes y, sobre todo, de cómo ha de dividirse  segregarse, entre la población, la calidad de ‘dueño’ de los mismos.
La apropiación es recuperación o toma, pero también es ejercicio. En el caso del intelecto, no es algo que se recupera transaccionalmente; no se trata de un bien de consumo que yo te quito para tenerlo o que, al intercambiarse, debe dejar de ser de alguien para pasar a ser del otro. Se trata de algo que debe practicarse como propio continuamente pues, cada vez que se abandona, se ‘deja’ para que otro –que no necesariamente será el otro fraterno- se apropie de él sin querer compartirlo. Por tanto, la apropiación del intelecto es una actividad continua y eterna, que se da mediante practicar el pro-poner, poniendo delante de sí mismo lo que ha dejado huella en uno mismo, con una actitud de avanzada y mejoría constante a partir de lo propio. Es por ello mismo que es actividad continua y eterna. Y es preciso agregar: No hay avance del intelecto sin apropiación del mismo.

Harald Beyer, ícono de "los que saben"
¿Quién nos ha privado del ejercicio del intelecto como actividad propia? Las universidades, la consultoras, los expertos, los relatores de capacitaciones expositivas y unidireccionales, los profesionales que sacan al diálogo su título o grado académico para otorgar ‘peso’ a su opinión sobre ciertos temas, los gobiernos, los críticos literarios con tendencia a la evaluación, los hospitales, los gloriosos equipos de investigación, los especialistas que salen en la tele, los profesores que ponen malas notas, los músicos que se valorizan a sí-mismos y a los demás sólo a partir de criterios técnicos y tecnológicos y, en general, las instituciones que nos explican ‘cómo son las cosas’ y las personas que son invadidas por tal institución y que, tristemente, ya vienen siendo despojadas y despojados de la propiedad de su intelecto.

El crimen que ocurre en las creencias
No sería descabellado afirmar que la gran mayoría de las injusticias que vivimos diariamente tienen lugar gracias a que no nos apropiamos de nuestro intelecto.
Las variadas construcciones de mundo que han dado lugar a las sociedades modernas y a esta especie de globalización ‘inconclusa’ en que nos vemos envueltas y envueltos incluyen la delimitación y difuminado de un considerable número de límites entre sus órganos. Tales construcciones son las tablas de la ley donde viene grabado quiénes mandan y quiénes obedecen, qué es lo bueno y qué es lo malo, cuál es nuestra tarea en el mundo y cuál es la de otros. Ahora, estas distinciones se sostiene en una basal: La que indica quiénes saben y quienes no saben y que, por tanto, deben aprender de los primeros. Se trata de una diferencia que implica un vaciamiento de saber por parte del pueblo, de la cesión de la tutela del saber a una clase que luego será llamada 'cuerpo intelectual’. Y claramente, este abandono del propio saber, esta supresión del yo-se y del yo-propongo, es la que nos aparta de la participación en la configuración del mundo en que vivimos y en el que, a menudo, padecemos, pues viene siendo construido a la medida de otros que, al parecer, no piensan en nosotros.
Se suele hablar de la ‘fuente’ del ‘conocimiento’. Es una idea muy antigua y tradicional y podría tratarse como un elemento particularmente importante en la construcción de la que se habla en el párrafo anterior. Al hablar de ‘fuente’, mencionamos algo que esta ‘situado en’. Hablamos de algo que, al estar en un lugar al que debemos ‘acceder’, es, por tanto, un lugar fuera de nosotros, una posición externa y absoluta. Luego, serían solo algunos los que tienen la posibilidad de acceder a esa fuente y, en su infinita bondad, transmitirían ‘los conocimientos’ a la población; aquella élite, el ‘cuerpo intelectual’, que ha encontrado la fuente llena de monedas de oro al final del arcoíris y que tiene la facultad exclusiva de entender cómo deben extraerse las monedas de tal recipiente.
El ‘conocimiento’, en vista de lo anterior, ha sido históricamente situado en edificios, instituciones o grupos humanos. El Oráculo en Grecia, el Monasterio para el mundo católico, la Universidad en la Edad Media y hasta nuestros días, las Consultoras en nuestro actual neoliberalismo; asimismo, se asocia, atribuye –y, por tanto, entrega- a los japoneses el dominio de la innovación robótica y electrónica; a los alemanes, los estándares de calidad; a los franceses, la teoría crítica, etc. Se establecen creencias, incluso, acerca del ‘origen’ de ciertos conocimientos, cual hormigueros especializados y, en la reiteración de ello, se funda y legitima la división entre grupos ‘sabios’ y grupos ‘ignorantes’. Los últimos son los que deberán aprender de los primeros, imitar los que a los sabios les ha resultado y, por cierto, no intentar siquiera creer que sus creaciones o iniciativas propias estén cerca de la altura de los ‘entendidos’ en el tema. 

¿Por qué la Universidad "lo sabe todo"?
No se trata aquí de vapulear la especialización. De hecho, la especialización es un producto y, a la vez, garante de la cooperación en los grupos humanos. No es necesario que cada persona ‘sepa’ todo cuanto hay que saber en este mundo y realice todos los oficios; eso requiere demasiado esfuerzo y años –probablemente más que lo que el ciclo vital del ser humano suele durar- y, en cambio, es mucho más ventajoso repartirse, dividirse y compartir las acciones que mantienen el curso de una cultura. La especialización describe, por cierto, ese mismo proceso. Nada tiene de malo que existan zapateros, médicos, carpinteros, músicos, choferes o ingenieros; el médico permite que el carpintero se dedique a construir bien y tenga buena salud, mientras el carpintero permite que el médico se desarrolle en la curación y el cuidado del cuerpo y viva en una buena construcción. El problema es otro: Es la profunda diferencia de valoración entre la que se otorga al médico y la que se otorga al carpintero, por ejemplo. Es la asimetría que ha venido tiñendo la especialización sin tener que hacerlo.
El paradigma de ‘conocimiento como algo situado’ ha sido tierra de hoja para la formación y fortalecimiento de castas, proceso que ha ensuciado y podrido  la especialización. Se ha venido rompiendo, desde hace muchos años, la simetría entre las distintas acciones que distintos seres humanos realizan para mantener la sostenibilidad de la vida en comunidad. Ello es, precisamente, porque se ha llegado a la idea de que  habría ciertos oficios –que luego, para diferenciarlos, fueron llamados ‘profesiones’- que ‘se acercan más al conocimiento’ que otros y que, por tanto, son más valiosos pues serían los que ayudarían a ‘repartir’ el ‘saber’ por el mundo; resulta, luego, que son los mejor remunerados y valorados. De hecho, es muy común escuchar un argumento que racionaliza, por excelencia, el gozar de una posición cómoda en la estructura económica: “Me partí el lomo estudiando 5 años, mínimo que ahora yo gane más que quien no estudió”. Mucha gente se siente mal por haber estudiado una carrera ‘profesional’ y luego ver que otra persona, que no estudió, percibe el mismo ingreso, gana la misma cantidad de dinero o incluso más que ella o él. Ese malestar surge, precisamente, de los significados que envuelven y amoldan la concepción misma de trabajo; o se siente que quien estudió merece más, o que quien no estudió merece menos. Es hasta en el mismo ámbito emocional en el que se han arraigado aquellas premisas que sostienen y dan fundamento racional a la desigualdad. Y es una desigualdad que se argumenta, por cierto, desde la idea que mencionamos anteriormente: la división entre ‘quienes saben más’ y ‘quienes saben menos’ o, lisa y llanamente, no saben. 

¿De verdad merece menos salario que el médico?   
El sistema de creencias anteriormente expuesto tiene consecuencias sustancialmente malignas e insensibles. De hecho, es una división que produce algunos de los peores y más horribles productos del actuar humano; tiene que ver con la desvalorización asumida por los propios individuos que conforman la clase ‘de los que no saben’. Durante unos buenos años, en Chile –y en varios lugares más de la región y otros en el mundo- se ha convertido en un clásico el mandato que los padres entregan a hijas o hijos cuando les persuaden para que tengan estudios superiores: “Queremos que estudies para que seas más que nosotros”. Yo recibí ese sermón de mis padres y puedo decir, con toda propiedad, que es que es muy doloroso escucharlo. Todo quien mantiene un vínculo medianamente cariñoso o cercano con sus padres sufre al escucharles desvalorizados. Se trata de un atentado histórico contra la auto-realización, elemento supremo de la plenitud humana, cuya ausencia genera profundos malestares de frustración, angustia y pena, asociadas a la decepción que causa mirar hacia atrás y ver una vida ‘sin éxitos’. La definición de ‘logro’ que las sociedades y grupos dominantes han articulado y promovido mediante sus ventanas –la prensa y la academia, entre otros- está, en primer lugar, extremadamente sesgada en estándares precisos y caprichosos en lo físico, lo laboral y lo económico y, en segundo lugar, directamente relacionada con la masiva ausencia de éxitos que muchas personas perciben al mirar hacia atrás en su propia vida. Es por ello que la alienación del intelecto es, en resumen, uno de los grandes responsables del malestar y la tristeza humana.
Todos los empleos y actividades humanas debieran ser vistas, tratadas y, por cierto, remuneradas en un único nivel. Ello, pues no están unas más cerca que otras del conocimiento. Veámoslo, en cambio, de una forma muy distinta: En todas las actividades humanas está presente el conocer.

El intelecto como lo reflexivo
El conocer es una actividad continua y vital que ocurre una sola vez y durante toda nuestra permanencia en la tierra como ser vivo.
Sería bueno recordar la relación ya expuesta entre conocer e intelecto. Quizás lo primero y más simple de decir es que no hay intelecto sin conocer y que toda manifestación de intelecto ocurre en el conocer. Es probable, sin embargo, que sí ocurra al revés; vale decir, que ocurra conocer sin que ello sea intelecto. Se trata de aquellas veces en que el individuo no ‘pone’ sino que ‘deja’ algo. Pues bien, es esta posibilidad de ‘conocer sin intelecto’ la que, precisamente, es la puerta y condición de posibilidad para la dominación y sería, teóricamente, imposible de suprimir. No es posible reducir a cero los espacios en que se asume un conocer activo, pues ello sería, por ejemplo, renunciar a dormir, a relajarse, a embriagarse, a contar y escuchar chistes y, en general, a variados momentos y actividades en las que se disminuye la disposición de alerta en el individuo y que, por cierto, son necesarios para un vivir sano y pleno. Sin embargo, hay otras áreas en las que la ausencia o debilidad de un abordaje intelectual activo ha venido permitiendo, desde hace bastante tiempo, la perpetuación de relaciones de dominación y alienación.
Es necesario que traigamos a primer plano la noción de reflexión y pensar reflexivo. Se trata de una palabra que, tradicionalmente, se ha asociado a lo ‘racional’ o a la idea de ‘pensar fríamente’, sin la ‘perturbación’ de lo ‘emocional’. En la historia de su uso hay huellas inscritas en las que es posible ver la tendencia extendida y sostenida que se mantuvo por siglos –y se sigue manteniendo- respecto a la separación entre razón y emoción y el avasallamiento que la primera impone a la segunda; vale decir, la emoción ha sido condenada por las creencias tradicionales a estar al servicio de la razón y a ‘no molestarle en sus asuntos’. Para combatir lo anterior, es preciso que aquí se exponga una visión distinta de lo reflexivo. La escuela psicoterapéutica de Milán ha propuesto, en ese sentido, la idea de lo reflexivo como aquello que ocurre en la experiencia humana cuando se atienden y se relacionan, simultáneamente, aspectos emocionales, intelectuales y de acción. Se trata de un triángulo en el que se entrelazan y ocurren conjuntamente los tres aspectos, dándose las siguientes experiencias subjetivas: pensar en lo que siento, pensar en lo que hago, sentir que pienso y lo que pienso, sentir que hago y lo que hago, hacer lo que pienso y hacer lo que siento

La absurda separación entre lo emocional y lo racional;
Premisa imperante en las teorías que nos venden humo hoy.
Lo intelectual es, necesariamente, reflexivo. Luego, ningún trazo de vivir puede considerarse genuinamente reflexivo si no ocurre alguna de los fenómenos anteriormente listados; de lo contrario, se trataría de un modo incompleto de madurar una idea o principio, una forma algo negligente de abordar los asuntos que se hacen presentes en nuestro vivir. Sin embargo, al parecer es precisamente ello lo que viene ocurriendo y siendo hegemónico en la construcción, por parte de otros, de la sociedad en la cual la mayoría padecemos. La confusión entre ‘lo racional’ y ‘lo intelectual’ ha sido clave en los cursos que ha tomado lo que se ha llamado “progreso”; suprimiendo el interés por lo emocional en las personas y los pueblos, así como por la consecuencia entre discurso y acción, se ha puesto ‘lo racional’ al servicio del desarrollo de tecnologías para matar, para reprimir y para controlar el deseo y promover la producción y el consumo por parte de las masas, en desmedro de su calidad de vida y su realización. Se han planificado ofensivas militares, golpes de estado y modelos económicos en función de argumentos y criterios fríos y muy alejados de una comprensión de lo afectivo. 
Sin ir más allá, la mirada positivista dominante aún en gran parte de la ciencia del siglo XX y actual pretende una supresión de lo emocional y todo lo que pueda considerarse “subjetivo” –todo es subjetivo; incluso la objetividad misma vive de lo subjetivo- del diseño de sus investigaciones, considerándole una especie de ‘perturbación’ o ‘estorbo’ no deseable y perjudicial para sus resultados. Bueno, si bien es necesario reconocer los innumerables avances que la ciencia ha desarrollado con el fin de mejorar la calidad de vida y otorgar herramientas creativas y de apropiación a las personas –el computador donde tecleo esto, por ejemplo-, hay que señalar que la mayor parte de los recursos destinados a investigación científica son orientados, por ejemplo, a la industria de armas, la industria farmacéutica y, en general, a los aspectos de interés de grupos que buscan mantener la concentración de poder –a partir de evitar el surgimiento de poder en la asociación de las personas-, para lo cual necesitan estar muy alejados de lo que puedan sentir las personas que serían usuarias, destinatarias o, incluso, objetos de investigación. Para ello, el positivismo y lo no-reflexivo cabe como anillo al dedo. 

La ciencia es bellísima. Algún día será liberada de la
academia y será practicada en y por las comunidades.
La ciencia, como disciplina de investigación en diversos temas específicos, suele requerir dedicación, rigurosidad, responsabilidad y, por todo lo anterior, especialización. Sin embargo, muchas veces tal idea es confundida con una supuesta “necesidad” de la academia tradicional -rígida y segregacionista- de la jerarquía como modo transversal de organizar tanto lo académico como lo laboral en el rubro. Es allí donde cabe recordar que sí existe la posibilidad de una especialización con simetría, que puede llevarse a cabo avances en investigación y desarrollo sin necesidad de basar la organización del trabajo en lógicas jerárquicas, verticales y, por ello, muy sujetas a los caprichos de los niveles superiores. La ciencia es bellísima –va mucho más allá del estereotipo positivista-; por ello, es preciso purificarla de los vicios del llamado “progreso” y promover un giro de lo científico hacia la apropiación. Más adelante, se propondrá un modo de instalar centros de investigación y desarrollo a nivel comunitario, con el fin de descentralizar y abrir el acceso a la formación y desempeño científico. Necesitamos espacios para realizar ciencia reflexiva.
Lo reflexivo, en base a los fenómenos antes indicados –pensar en lo que siento, pensar en lo que hago, sentir que pienso y lo que pienso, sentir que hago y lo que hago, hacer lo que pienso y hacer lo que siento- puede ampliar la complejidad de su avance en cuanto intelecto –que al observar-se, va avanzando en su ejercicio mismo- a partir de la formulación de fenómenos reflexivos en otro nivel: pensar en lo que siento mientras hago algo, pensar en lo que hago cuando siento algo, sentir lo que hago mientras pienso, sentir que pienso y lo que pienso respecto a lo que hago, hacer algo pensando en lo que siento, hacer algo sintiendo que pienso lo que hago y cómo lo hago, y así puede seguir ampliándose la lista de sucesos. Todo ello ocurre cuando el intelecto está operando genuinamente y no responde pasivamente al pensar en otros. Ejercitar lo reflexivo es posible y simple, pues basta proponérselo para ya realizar un primer acto. El llamado es, por tanto, a mantener un modo en el vivir –en persona y en comunidad- en que se mantenga la apropiación del intelecto.
                Un camino colectivo hacia la apropiación
La apropiación del intelecto es un problema colectivo y político a ser abordado.
Es preciso subrayar que ‘lo político’ ha de entenderse de manera mucho más amplia que lo que dicta la creencia común, responsable de un masivo rechazo a la palabra. No se trata de pelear puestos en el congreso, ni de unirse a partidos políticos ni, mucho menos, postular a manejar un gobierno. Todo ello es parte de una acepción banal de ‘política’. ‘Lo político’ es abordar colectivamente la resolución de asuntos de interés colectivo. Tiene lugar en un país, en la relación entre países, así como en una ciudad. Pero tiene también lugar en un hogar, en un curso de escuela, entre bandas musicales, en un barrio e, incluso, en las relaciones amorosas.

Hernán Curiñir, historiador local del Wallmapu.
La historia ha de ser pensada por quien la vive.
La alienación en las personas, incluyendo claramente la alienación del intelecto, tiene lugar a partir de sucesos y tendencias históricas que han propiciado la emergencia de ciertos conjuntos de creencias y prácticas. En el caso de la política, claramente los imaginarios populares de rechazo a la palabra y la idea están asociadas a una cesión del derecho a decidir sobre lo colectivo; las nociones tradicionales acerca de ‘lo político’ que vienen rondando en nuestro vivir cotidiano tienen que ver con la alienación del intelecto, con la creencia generalizada de que serían quienes ocupan los puestos de mando los que “saben” lo que hay que hacer con ‘todos’.  Y es así como, básicamente, se entrega gran parte del control de la vida a una institución que se funda retóricamente en el pueblo pero que, en su práctica, sólo opera a partir de intereses de cúpulas.
Un camino hacia la apropiación debe ser un camino social y político. Como se dijo anteriormente, debe partir en la emancipación del individuo, en quien residen importantes bastiones de la dominación, los cuales funcionan como policía interna, llevándonos a auto-castigarnos y a censurarnos por leyes no genuinas. Sin embargo, la emancipación del individuo y la emancipación colectiva se necesitan mutuamente. El proceso en que esa ayuda mutua ocurre es, precisamente, en el ejercicio genuino de lo político. Ello implica, entre otras cosas: Recuperar la creencia del derecho a ejercer lo político; limpiar lo político de deseos de lucro, de fama o de tiranía; comprender lo político como algo que no depende de los partidos políticos; dejar de otorgar autoridad moral a las cúpulas políticas respecto a la guía de lo colectivo –lo cual parte en cuestionar las propias creencias encalladas- y de la definición teórica y práctica de lo que habría que hacer para emanciparse; comprender la mirada del otro –que sea explicable, que tenga lógica y sea imaginable como experiencia en el vivir que se supone en otro- que es considerado enemigo o contrario, sin que eso exija dejar de estar en desacuerdo ni otorgar juicio a su postura; y, en general, tener claridad acerca de una idea de vivir colectivo e individual anhelado, idea que pueda irse ampliando y cuestionando en el camino y que, sobre todo, sea alcanzada mediante un operar colectivo genuino, limpio y propio.

jueves, 22 de mayo de 2014

LO BUENO Y LO MALO



Escribe: Jonás

Cada día leo, escucho, digo y adentro en mí cosas que han sido prefabricadas y dichas mediante una tela de verdad y narcisismo efímero, puesto que el significado de la verdad de lo planteado sólo lo sabe el que me dice que esto está bien o que está mal. Pero ¿Hay alguien que, en verdad, pueda decidir algo sin basarse en prejuicios tanto de manera consciente como inconsciente? No creo que exista nadie así. Es entonces cuando se te viene a la mente eso de “No hables con extraños”, “No te duermas tarde”, “Camina derecho”, “Sé bueno con los demás”, “No hagas a otro lo que no te gustaría que te hagan a ti”. Fui educado con estas enseñanzas, pero ¿En realidad es eso lo que te hace ser una persona de “bien”? ¿Será eso lo que te haga destacarte más adelante? No lo creo.

¿Acaso está mal que una madre trabaje todo el día para sacar adelante a su familia y que, por culpa de eso, se pierda etapas preciosas del crecimiento de su hijo, así como otras menos bonitas como su primera pelea o su primera caída en bicicleta?, Hay ahí dos polos; para el niño, que aún no se da cuenta de la importancia de estos eventos, pasan desapercibidos y para la madre, que tiene muy en cuenta la importancia de estos hechos, pero sabe también que con estos recuerdos no se puede hacer buen consomé, ni con las penas buen guisado, deja a su niño de lado para tener que comer.

¿Acaso está bien ser desconfiado? ¿ No dejar a tu hijo experimentar por él mismo que es lo que lo hará ser un hombre de bien o un hombre maligno o no adaptado a los tiempos que corren en esta sociedad cada vez más corrupta? Esto también tiene dos aristas: La de un padre preocupado por el bienestar de su hijo y la del hijo que quiere inspeccionar el mundo pese a que sus padres le advirtieron.

¿Acaso está bien estar encima de tus hijos y venga a echarle charlas y venga a recordarle siempre lo que está mal y lo que está bien? ¿Crees que si dejaste pasar mucho tiempo en decírselo tendrá más importancia ahora que creció? ¿No crees que si se lo enseñaste debes confiar en él, en sus decisiones en su planteamiento de vida y tú ser simplemente un tutor que guíe y no un inspector de colegio?

¿Acaso está bien que prohíbas a tu hijo cosas que tú mismo tuviste impulso de hacer, tales como salir de fiesta, ir a la casa de un amigo, que un amigo se quede a dormir? ¿Crees que sea necesario que tu hijo escuche tus pensamientos negativos acerca de lo que hizo, o lo que pudo hacer? ¿De sus amigos? ¿Crees necesario cargarle ese peso adicional a un adolescente que está creciendo? Sé un padre o un guía comprensivo, tampoco seas tan permisivo pero aprende a sobrellevar lo que tu hijo te plantee porque, colega, es solo el comienzo.

Cuando tu hijo crezca, no valorará los autitos de juguete, los 3000 pesos diarios que le dabas o los besos fingidos y abrazos sin calor a la rápida. Él valorará la calidad mas no la cantidad de amor que hayas dado. Él no dirá: “Abrazaré el cochecito que me dio papa”; él querrá un papa para abrazar. Pero como tú trabajaste mucho, ahora estás agotado y no tienes tiempo para él. Eso no está mal ni bien; he ahí la ambigüedad del tema y la relevancia de la “ocasión”.

Ser realista, positìvo o negativo no está ni bien ni mal. Es sólo que para cada posición hay un momento, un ánimo y un temperamento, puesto que lo que no hiciste en años no se consigue al momento. Si ya lo has dejado pasar, ha pasado y no volverá. Y eso tampoco está mal, sino que, más bien, “mal aprovechado”. Hay que comer, pero también hay que vivir. Ninguna de las dos cosas está mal; como vuelvo y repito, todo depende de la “ocasión”.

Al juzgar, no seas duro ni tampoco rudo a la hora de castigar. Sé pensante y buen padre. Sé amable pero sin vacilar, porque tu hijo necesita disciplina pero también necesita cariño, calor y comprensión, cariño que estará vacío, aún si vives en una gran mansión, llena de lujos pero vacía de cariño ¿Eso está mal?...

Querer algo poder hacerlo y no hacerlo es una gran limitación, no para ti, si no para tu alma. Liberar tus quereres y aprender a decir palabras mudas, palabras que no sean necesarias para entendernos, palabras que sumadas mil no hagan más que una imagen o que un hecho, palabras ciegas que den luz, palabras sordas que retumben en tus oídos, palabras mudas que hablen en un lenguaje distinto al prototipado y establecido por el diccionario narcisista que siempre nos ha dicho que hacer. Señores, el querer no es poder ¡¿O creéis vosotros que el ciego no quiere ver, que el mudo no quiere hablar o que el sordo no quiere oír? Pero… ¿Eso está mal?

No esperes al momento perfecto; haz que cada momento sea vivido al límite. Un momento perfecto no es cosa de dos en una relación. Es cosa de un sentimiento, sentimiento que los une, sentimiento que se cultiva. Y la relación padre o madre-hijo no es excepción.

Buda dijo una vez: “Es impresionante como, al principio, el hombre pierde su tiempo y su salud por el dinero; más impresionante es ver a ese mismo hombre luego querer gastar su dinero y verlo perder el tiempo por recuperar su salud”

domingo, 18 de mayo de 2014

COMIDA REBELDE, LA DIETA VEGANA

Escribe: Biolina



Conversé con Melisa Rosato, chef de profesión, vegana y creadora del proyecto Comida Rebelde...página de facebook que se ha convertido en gran fuente de información e inspiración para muchxs veganxs, proyectos de veganxs y en general amantes de la comida saludable. Nos contestó algunas dudas desde su experiencia, que abundan en muchos de nosotros y rodean este estilo de vida que es el veganismo.


*Antes de comenzar con la entrevista, a pedido de algunxs futurxs lectores, dejaré en claro un par de conceptos básicos:
1. Dieta vegetariana: Excluye el consumo de carne (incluyendo pescado y marisco)
2. Dieta vegana      : Excluye el consumo de cualquier derivado animal: carne, huevos, leche.*


Hola Melisa, primero que todo ¡Gracias por darte un tiempo para esta entrevista para Aluvión! Para empezar a conocerte un poco más ¿hace cuánto eres vegana y qué te llevó a tomar la decisión de adoptar este estilo de vida? Hace un año. Principalmente, no aguanté el doble discurso de "amo a los animales, pero me los como". Primero fui vegetariana y al poco tiempo vegana, cuando comencé a estudiar mucho el tema y darme cuenta todo lo que había detrás de los lácteos, tanto como para la salud, el medio ambiente y ni hablar de los animales.


¿Es entonces cuando comienza la página "Comida Rebelde"? Sí, es cuando empecé a pensar: ¡La gente tiene que saber esto! Entonces decidí que desde mi lugar, como cocinera, iba a intentar difundirlo.


¿Eres cocinera de profesión? ¿Te dedicas a ello? Si. Hice mi carrera en el Instituto Argentino de Gastronomía e hice toda mi carrera en hoteles 5 estrellas de Buenos Aires, ¡Una gran aventura! Después tuve mi propio proyecto, me fue muy bien y me encantó hacerlo. Hoy estoy escribiendo mi primer libro de recetas. Y además, voy a viajar por distintos países mostrando siempre comidas y productos veganos en distintos lugares y culturas.


Lo de los viajes ya comenzó, ¿no? Ahora mismo estás en Europa. Ahora estoy en Dinamarca y en unas semanas, salgo de viaje por 4 meses por Tailandia, Camboya, Vietnam y seguramente algunos más.


¿Qué tal el veganismo por allá en Dinamarca? ¿Parecido con Argentina? En lo que ofrecen los restaurantes, las opciones para comprar alimentos veganos, etc. A diferencia de lo que se cree, no hay mucha diferencia entre Europa con Argentina, es difícil encontrar opciones veganas. En un menú suele haber vegetarianas, llenas de queso y manteca.


Jajá sí, pasa demasiado eso, acá en Chile también. Si, ¿Viste? Cuando en realidad el queso es de los peores alimentos que hay, es prácticamente grasa con mucha cantidad de sal, es pésimo para la salud y extremadamente ácido, como todos los productos de origen animal. Igual, me siento muy optimista, creo que hay mucha más conciencia y los productos veganos son cada vez más.

Me comentabas que habías sido vegetariana y diste el paso al veganismo ¿Qué le contarías a un ovolactovegetariano sobre el consumo de leche, huevo y derivados? Me parece que el vegetarianismo es el gran paso antes del veganismo, lo cual es muy importante. Creo que mucha gente desconoce lo perjudicial que son los lácteos. Uno de los médicos del cual aprendí mucho, el Dr. McDougall, define a la leche como "la carne liquida". Y creo que es la mejor definición posible. Los derivados animales están asociados con todas las enfermedades, desde cáncer hasta Alzheimer. Hay muchísima información actualmente, por suerte. Les diría que busquen información, que los reemplazos de leches y quesos son sumamente fáciles, saludables. Éticamente, una vaca lechera la pasa exactamente igual de mal que las gallinas ponedoras, que la vaca que va al matadero. Yo desconocía eso, por eso tengo una visión muy comprensiva. Cuando comencé a entender, me preguntaba a mí misma, como nunca antes me había cuestionado ¿Qué hacemos los adultos tomando leche de vaca?


Te entiendo, es muy común. También lo es desconocer por la vida tortuosa que pasan las vacas lecheras y las gallinas que ponen huevos. Es tremendo. La realidad es que nutricionalmente no necesitamos de los animales, ya no podemos ignorar más esto. Ignorarlo es ser parte. Yo creo que el veganismo es la solución, es el futuro.


¿Cuáles son los libros o artículos sobre veganismo que para ti han sido más valiosos y nos recomendarías? El libro El Estudio de China, del Dr. Campbell. Otro es Rethink Food, donde más de 100 profesionales demuestran porque el veganismo es la mejor opción para la salud. Todos los libros de Neal Barnard, quien dirige el Comité de Facultativos para la Medicina Responsable o de John McDougall, Caldwell B. Esselstyn, The Food Revolution de John Robbins. Documentales: Folk Over Knives, Got the Facts on Milk, Food Matters, Food Inc., Making the Connection, Expediente Carne.





Ahora pasaré a otra sección de la entrevista. Se me ocurrió, que como yo soy vegana, podía perder de vista inquietudes que tiene una persona que no lo es, así que le conté a varios conocid@s y amig@s que te entrevistaría y compartieron sus propias preguntas. De todas, seleccioné las que me parecían más interesantes o se repetían en varias ocasiones ¿Te parece que comencemos con esas preguntas ahora?  
Sí ¡Me encanta!


Cómo lo hace un vegano con el tema de los productos testeados en animales? ¿Más específicamente los medicamentos? La realidad es que con una dieta vegana saludable, no tendrías ese problema, porque no necesitarías remedios. Yo no tomo remedios, ni me enfermo y eso que cambié los 30 grados del verano argentino por los cero grados y ni un resfrío tuve. Jamás me duele la panza o la cabeza. En caso que los tengas que tomar, creo que es un tema complejo, porque muchas veces se testea con animales. Pero creo que esa tendencia va a cambiar, tanto el testeo de medicamentos como de cosmética, cada vez hay más marcas que no testean con animales.


Es complicado en el caso de la gente que tiene alguna enfermedad crónica y que aunque hayan cambiado su dieta siguen enfermos y no han encontrado una alternativa efectiva a la alopatía para su dolencia. Yo creo mucho en el poder de la alimentación y también de la forma de vivir, de pensar. Todo influye. En el caso que alguien quiera saber si testean con animales, creo que intentaría contactarme con quien lo produce.


¿Qué opinas sobre los nutricionistas que atacan la dieta vegana y afirman que es insostenible en el tiempo? (pregunta Camii) Lo que es insostenible -y bien demostrado está- es el sistema de producción actual. Está arrasando con las tierras, contaminando el agua y el aire. La ganadería es número uno en producir gases del efecto invernadero, mucho más que todos los medios de transporte juntos. Producir carne no sólo contamina el medioambiente. Además es carísimo. El 70% de los granos producidos son destinados para alimentar al ganado, cuando esos mismos granos podrían terminar con el hambre de millones de personas. Nos estamos quedando sin tierra fértil. En su libro Malcomidos, Soledad Barutti dice: "La soja está destruyendo todos los suelos: LOS EXPERTOS LES DAN A LOS PAMPEANOS SÓLO 30 AÑOS MÁS DE VIDA FÉRTIL, A LOS DEL NORTE, 10 AÑOS". Los bosques están en extinción: Sólo quedan el 30% de los que había. En cuanto a las personas, cuando ves el resultado en tu salud, tu energía, no hay forma que puedas volver atrás, porque nunca te vas a sentir mejor. Hay miles de atletas que ya lo han demostrado. Además, si un nutricionista recomienda leches, quesos y carnes, lo invitaría seriamente a que actualice sus conocimientos y pronto.


¿Qué opinas de la alimentación ayurvédica y los perfiles del genotipo? ¿Encuentras alguna relación entre ambos? (Cristina) Me parecen que son buenas herramientas cuando ya se tiene bastante conocimiento sobre alimentación. Lo que tienen en común es personalizar la nutrición, lo cual me parece muy importante. No todos deberíamos de comer lo mismo, por más que sea saludable. Algunos necesitan más agua, menos azúcar, menos grasas buenas. Lo que diría es que empecemos a ser más conscientes de lo que dice el cuerpo. Si cuando terminas de comer te sentís cansado, te duele la panza, tenés acidez o te quedas con hambre, deberíamos prestar atención a esas cosas.


¿Qué crees que es el ser humano: carnívoro, omnívoro o como los monos que comen fruta? ¿Dentro de la cadena alimenticia, cuál sería nuestra ubicación? (Martina) Si ves la mandíbula, de carnívoros no tenemos nada. Además carnívoro es aquel capaz de desgarrar la carne cruda con sus propios dientes y garras; creo que bastante lejos estamos de eso. Nuestros dientes no están preparados para tal cosa. Así también como nuestro sistema digestivo. En el libro Rethink Food, la zoóloga y nutricionista Juliet Gellatley lo explica claramente: Nuestros ancestros comían 3 veces más vegetales y frutas de lo que lo hacemos hoy. Y comían muy poca carne a comparación de la actualidad. Nuestro intestino es largo, para una digestión lenta, los carnívoros tienen un intestino corto, para una rápida digestión. Digerir la carne nos lleva más del doble del tiempo que digerir vegetales.


¿Cuál es tu posición sobre gente que tiene problemas de absorción de hierro y vitaminas B sin el consumo de carne? He conocido un caso en particular de una persona que fue vegetariana por años y ha tenido que volver a consumir carne por lo menos una vez por semana, porque su organismo no tuvo los niveles adecuados de hierro en la sangre, aun recibiendo altas dosis de hierro y vitaminas B, estaba en anemia constante. Comía quínoa, espirulina, etc. ¿Crees que hay gente con más facilidad para digerir una dieta vegana? (En la línea de la pregunta anterior) (Cristina) A mí me pasó, por eso lo puedo hablar en primera persona. Yo fui vegetariana durante siete años a partir de los 12. Era muy anémica y muy débil. Mi médica me rogaba que volviera a comer carne. Hasta que me dijo que necesitaba transfusiones de sangre. Y tuve que volver a comer carne. Cuál fue el resultado: El mismo. Seguía anémica y débil. Hoy, como vegana saludable y responsable, me siento súper bien, con una energía que nunca tuve y claro, sin anemia. Pienso que la alimentación vegana es para todos, es la que les voy a dar a mis hijos. En casos puntuales, yo consultaría a un médico especialista.


En tu caso particular, ¿Con qué alimentos superaste la anemia? Otra de las preguntas que tengo es sobre ese tema. Francisca me pidió que te preguntara porque la anemia es un tema en su vida y ni siquiera es vegetariana estrictamente: "¿Cómo evitar caer en la anemia? Yo siempre consumo quínoa y productos para evitarla y aunque como pescados y mariscos siempre estoy en el límite con mi sangre, no consumo carne con esas excepciones y tampoco bebo leche " ¿Hay alimentos clave? Yo diría que, más que alimentos clave, es una alimentación completa. Eso es lo que hizo la diferencia en mi salud.


¿Nos podrías dar un ejemplo de una dieta equilibrada para un día? Para que sea más fácil a los lectores dimensionar lo que es una alimentación completa. Creo que mucha gente olvida las legumbres, semillas, frutos secos. Las comidas que prepares tienen que tener variedad de colores. Los grandes aliados son las hojas verdes: espinaca, acelga, kale. Una buena opción de desayuno: Avena, leche vegetal, frutos secos, alguna fruta cortada, semillas. Si comes pastas o arroz, recomiendo que sea en el almuerzo y que la cena sea siempre más liviana y no irse a dormir apenas terminas de comer, (sino que) esperar al menos un par de horas. Yo hago mucho hincapié en los snack, porque creo que es entre comidas donde solemos cometer más errores. En mi página, distintos tipos de recetas de snack saludables: Cookies sin azúcar, grisines de pesto, de pasta de sésamo, crackers integrales multisemillas, todas súper fáciles y rápidas. Recomiendo hacerlas, ponerlas en bolsitas y llevarlas con vos al trabajo, dársela a los niños para el colegio. ¡Hay muchas opciones!


¿Cuál consideras tú que es el rol de los seres humanos en el bienestar animal? ¿Cómo fundamentas que los animales también poseen derechos que se deben respetar? (Betza) Considero que los humanos somos una especie más, de miles. Para mí la vida de una rata, un cerdo es igual de valiosa que la mía o la de cualquier persona. Tengo el mismo respeto por los animales y por las personas. Aunque considero que tenemos mucho que aprender e imitar de ellos.


Aquí viene una pregunta tierna, jajá ¿Cuál es tu comida favorita? (Memo) Mmmm ¡esa es difícil! Disfruto tanto de cocinar como de comer. Diría que los guisados, la comida más rica es la más sencilla.


Martina pregunta: ¿Cuál es el argumento de los veganos más estrictos de no usar cuero ni lana? Bueno, yo soy vegana porque no quiero la manipulación de ninguna vida. Ninguna vida nos pertenece, eso aplica también a las personas. Al menos, así vivo yo. Nos horrorizamos cuando alguien usa piel de zorro, cuando nos vestimos a diario con piel de vaca. Si nos detuviéramos a pensar más, creo que seriamos más coherentes.




Yo soy del mismo pensamiento que tú, pero hay un producto con el que siempre tengo sentimientos encontrados: La miel. ¿Qué datos manejas tú sobre el daño y/o sufrimiento que produce en las abejas la producción artesanal de miel? Las abejas son manipuladas y en la extracción de la miel, muchas mueren. Además las abejas cumplen un rol muy importante dentro de la naturaleza, con la polinización. Yo lo entiendo como dejar a la naturaleza libre. El jarabe de arce es un gran reemplazante y, para mi gusto, mucho más rico.


¿Qué opinas sobre la carne y derivados animales producidos “sin estrés”, que estuvo de moda un tiempo? En donde los productos se obtenían de animales no sometidos al estrés de grandes planteles. (Cami) Eso o la "carne orgánica". La realidad es que no necesitamos de los animales para tener una alimentación completa. Es más: Los consumidores de derivados animales están en un grupo de riesgo de muchas enfermedades. El vegano no. La pregunta es: El pedazo de carne que comiste ¿Valió la vida de un animal, valió la pena?


¿Sabes que los esquimales son el grupo de gente más sana físicamente del mundo y que solo comen carne, nada de verduras en su dieta? No tienen cáncer, no tienen caries y viven muchos años. (Cristina) Al respecto, me pareció notable el siguiente artículo http://transformer.blogs.quo.es/2012/01/27/la-paradoja-de-los-esquimales/. Mmmm, me parece que hay mucha información de todo tipo dando vueltas. Yo baso mis decisiones en datos concretos. También hay muchos artículos que se publican con información falsa, sin datos, sin investigaciones. Yo me nutro de información con profesionales e investigadores. En lo personal, dudo que alguien con alimentación solo de carnes, sea saludable.


¿Cuáles son a tu juicio los errores más comunes, que cometen las personas a nivel nutricional, cuando se hacen veganos? (Víctor) Lo típico es que recurren a los hidratos, a lo procesado y a lo dulce. Que es igual de perjudicial que los derivados animales y, además, muy adictivos. Por eso siempre aclaro que mi cocina es vegana, saludable y ¡fabulosa!


Para despedirnos ¿Qué nos pueden avanzar del libro que publicarás? El libro va a tener de todo, recetas de todo tipo, fáciles e innovadoras: Snack, postres, panes, cupcakes, pastas, cremas, salsas, aderezos, helados, smoothies y aguas desintoxicantes, leches vegetales y todos los tips que sigo yo para una vida saludable. Voy a cambiar la manera de ver los ingredientes, los platos. Quiero que la gente no sólo se acerque más mucho más al veganismo, (sino que) también a la cocina.


Muchas gracias por tu tiempo y ganas de participar de esta entrevista :)


Me despido, lectores- Les dejo un video para seguir reflexionando.