domingo, 27 de julio de 2014

QUÉ NO ES EL SOCIALISMO: CARICATURAS Y REFUTACIONES

Escribe: Diego Alonso

Las analogías son comparaciones de conceptos que se realizan con distintos fines; muchas veces, se utilizan de manera pedagógica para hacer claro o comprensible un concepto que de otro modo sería demasiado complejo o técnico para quien no estuviese formado en el lenguaje de la disciplina de turno. Un lugar común de la inteligentsia de derecha (entiéndase, la combinación conservadurismo político y liberalismo económico) cuando intenta pedagógica o propedéuticamente convencer al ciudadano de a pie de por qué el Socialismo es malo, es una famosa analogía que he leído una y otra vez circulando (a veces pretendiendo ser un argumento) por la internet, que intenta relacionar un sistema social político-económico (Socialismo, como si hubiese un solo socialismo posible) con una sala de clases (que debería resultar comprensible para todos, ya que, todos hemos estado en una de aquellas al menos algún considerable periodo -feliz o no- de nuestras vidas).

Hasta aquí, todo bien; utilizar la analogía para hacer más comprensible un concepto a veces demasiado abstracto. ¿El problema? La comparación no tiene pies ni cabeza, porque lo que terminan comparando es más bien una caricatura deformada de lo que son los impuestos redistributivos con la idea de evaluación escolar.

La estructura de este artículo será la siguiente:
A. Presentar la famosa analogía literalmente, en las mismas palabras con las que puede ser encontrada en varias páginas de internet (desconozco si está basada en alguna otra fuente).
B. Señalar qué es lo que la analogía pide que creamos para que la comparación sea efectiva. O sea, qué premisas nos pide aceptar y actuar "cómo sí" el socialismo o el colegio en verdad funcionasen así.
C. Proceder a refutar dichas premisas punto por punto.
D. Dar algunas consideraciones finales respecto al Socialismo y las caricaturas.


ANALOGÍA DERECHISTA RESPECTO AL "SOCIALISMO"

"Un profesor de un colegio local declaró que él nunca había reprobado a un alumno, pero que ahora había debido reprobar a un curso completo.

Esa clase había insistido en que el socialismo daba resultados y que con él nadie sería pobre ni nadie sería rico: un sistema perfectamente igualitario.

El profesor entonces dijo: vamos a hacer un experimento en esta clase con un plan socialista: todas las notas van a ser promediadas y todos obtendrán la misma nota, de manera que nadie sea reprobado ni nadie obtenga un 7.

(Se puede sustituir las notas por pesos, para tener una noción más próxima a nosotros y más fácil de entender por todos).

Después de la primera prueba, todas las notas fueron promediadas y todos obtuvieron un 5. Los que estudiaron mucho estaban molestos y los que estudiaron poco estaban felices.

Cuando vino la segunda prueba, los alumnos que habían estudiado poco estudiaron todavía menos y los que antes habían estudiado mucho, ahora decidieron 'irse a la coch'e guagua' también, y estudiaron poco.

El promedio de notas fue un 3. Nadie estaba contento.

Cuando se rindió la tercera prueba, el promedio fue 2. Tras sucesivas pruebas las notas no mejoraron, pero sí aumentaron las quejas, las recriminaciones y los insultos. Hubo odiosidad y nadie quería estudiar sólo en beneficio de los demás. Para sorpresa general, todos reprobaron el curso. El profesor les dijo que el socialismo también iba a fracasar en el país, porque cuando la recompensa es alta, el esfuerzo es grande, pero cuando el gobierno se apropia de la recompensa nadie va a tratar de o querer ser exitoso. No puede ser más simple que eso."


PREMISAS

¿Por qué esa comparación es falaz? La metáfora necesita que se acepten ciertas premisas, COMO SI de eso se tratase el socialismo:

1. “La única política estatal es la redistribución simple y directa entre salarios; se le quita a los que ganen más para lograr un promedio”.
            Pretenden que el socialismo consiste en promediar sueldos a punta de impuestos, ejemplificado de manera simple, si Pedro gana 10 millones y Juan $100000; se le cobrarían $4.950.000 de impuestos a Pedro para que ambos ganen al final del mes $5.050.000. Esto no incluiría ninguna política pública destinada a modificar las condiciones de producción (de generación de riqueza), ni a capacitación, ni a seguridad social, salud pública, etc, etc.

2. “El salario es proporcional al esfuerzo y/o talento”.
            Se asume que los que "estudiaron mucho" les iba bien y los que "estudiaron poco" les iba mal, todo quien haya pasado por el colegio sabe que esto no es regla general. Aún si fuese así, se insinúa que en la economía, quienes se esfuerzan más o producen más, son recompensados con mejores salarios ¿Es esto así?

3. “No hay división de trabajo” (!?)
            Todos los alumnos estudian la misma materia, obteniendo distintas notas. Esto equivale a: todos los trabajadores realizando la misma labor (es como si en vez de que hubiesen empresarios textiles, manufactureros textiles y vendedores de telas, todos estuvieran en una industria de telas operando las máquinas), obteniendo distintos salarios por la misma labor (si todos fuéramos manufactureros de telas en la misma compañía, según la analogía, no ganaríamos un sueldo fijo vinculado a la rentabilidad -ganancia- de la empresa y su re-inversión en alquilar fuerza laboral, sino que este sería proporcional a la producción individual; si yo produzco 3, a fin de mes me pagan 3).

4. “Hay un límite natural a la creación de riqueza (equivalente a 7.0)”.
            Aquí presuponen que el máximo conocimiento, producto de esfuerzo -o talento- sólo puede equivaler a 7.0, lo cual es como decir que el trabajador más productivo o el empresario más ambicioso no pueden ganar más que una cantidad de pesos naturalmente delimitada (o sea, sin que ningún Estado fije un sueldo máximo legal, sino que “la naturaleza” impediría que alguien gane más que cierta suma).

5. “No hay cooperación ni comunicación entre los agentes económicos”
            Por ejemplo, los que sacaban sietes, al notar que su calificación ahora depende del rendimiento de todos, podían haber organizado grupos de estudio para que todos rindan mejor; la opción tramposa sería que el curso se hubiese organizado para copiar de un modo que todos tengan rendimiento cercano a 7.0; ambas son formas de conducta cooperativa, en la primera alguien comparte sus conocimientos con otra persona, ambas salen beneficiadas y la producción aumenta. En la segunda, que correspondería a un modo de resistencia contra el sistema productivo, ambas personas saldrían beneficiadas pero no habría "generación de riqueza".

6. “La motivación por “ser exitoso” es únicamente el beneficio individual”.
            Si no me va mejor que al resto, no hay para qué esforzarse.

Esto es un muñeco de paja del socialismo, una versión caricaturizada y simplona, que no corresponde ni se deduce de las teorías económicas de planificación centralizada, como la ecuación de Lange-Lerner; o las tesis consejistas y socialistas-libertarias de propiedad colectiva descentralizada; por ejemplo; o de las teorías antropológicas, sociológicas y etológicas de conducta cooperativa; o las teorías económicas y psicológicas de agente altruista.


REFUTACIONES

Procederé a refutar los 5 puntos uno a uno; según los siguientes criterios:

(a) Pertinencia de la metáfora: si existe adecuación entre las notas y los salarios
(b) Verosimilitud de la metáfora: si el socialismo propone lo que acá se entiende por socialismo

1. No se cumple (b). El socialismo postula mecanismos que apunten hacia la mayor creación de riqueza colectiva, no hacia la igualación de la riqueza individual creada, los impuestos para disminuir brechas son un método, criticable, limitado, no un fin en sí mismos ni una condición necesaria del Socialismo. Respecto a fijación de precios pueden revisar la ecuación de Lange-Lerner; otra opción es el desarrollo estatal de empresas estratégicas (algo que funcionó bien en Finlandia, que es una socialdemocracia, con Nokia, por ejemplo).

2. No se cumple (a) ni (b). Dos personas igualmente talentosas y esforzadas, podrían ganar salarios muy diferentes si una no tiene acceso a los contactos u oportunidades laborales que la otra. El ejemplo fácil es que un conductor de micro en noruega gana 50 veces más que un conductor de micro en la India (que requiere más habilidad porque tiene que esquivar vacas, baches, andar por carreteras no pavimentadas, etc). ¿Uno podría argumentar que el conductor noruego es 50 veces más productivo, esforzado o talentoso que su colega indio?

3. No se cumple (a) ni (b). La explicación de esta es autoevidente.

4. No se cumple (a). Si bien existe un límite que corresponde a la existencia de recursos no renovables en el ecosistema, tanto la economía capitalista como socialista suelen operar como si la generación de riqueza pudiese ser ilimitada; el problema es que hoy se pone énfasis en la economía de servicios y ya no en la economía industrial de manufacturación o incluso de tecnología del conocimiento.

5. No se cumple (a) ni (b). Los agentes económicos no sólo se comportan de manera egoísta; si se definen estrategias para incrementar la riqueza, son alcanzables de manera auto-organizada (economía participativa y economía de libre mercado), o regulada estratégicamente (economía planificada). Ambas maneras dan resultados si se les aplica excluyendo factores perturbadores particulares.
Un punto interesante a abordar de la analogía es la forma cooperativa donde los alumnos, en vez de estudiar juntos, copian; esta se parece a la especulación de los accionistas, que inflan el valor de las acciones en ciertos mercados llevando a la economía a crisis como la famosa Sub-Prime del 2008; o también, es parecida al "principio de maximización del valor del accionista", que es -curiosamente- una cláusula que se empezó a aplicar a principios de los 80 en las empresas donde los accionistas y los gerentes eran personas distintas, que condicionaba el sueldo de los gerentes a cuánto podían aumentar los sueldos de los accionistas. Esa política suele ir en contra del desarrollo a mediano y largo plazo de la empresa, y a su vez, en contra de los trabajadores y de la sociedad en general (recorte de personal, disminución de sueldos, nula reinversión en tecnología y trabajadores por parte de la empresa). Paradójicamente, esta forma "tramposa" de cooperación accionista-gerente, sólo es posible en el capitalismo de los 80’ y posterior (que muchos llaman "neoliberal" o de libre mercado).
Históricamente, el capitalismo Keynesiano ha sido más eficaz en generar riqueza que el capitalismo "neoliberal" o de "libre mercado"; aunque la discusión académica presenta evidencia por ambos lados, sin que se llegue a acuerdo alguno. Las implicancias entonces, de elegir una u otra alternativa, son políticas y éticas.

6. No se cumple (b). Acá está –a mi parecer- la razón de la popularidad de esta analogía, para el sentido común, es coherente pensar que si no va a haber una gran recompensa, no tendría por qué haber esfuerzo. Eso es generalmente cierto, pero la trampa está en considerar la recompensa como únicamente individual; y es una trampa que no sólo afecta al sistema económico, sino que también al sistema escolar; si el foco estuviese en el aprender y no en el medir; o si estuviese en los beneficios sociales (que también son individuales) y no en los beneficios individuales (que pocas veces son sociales); la gente preferiría alternativas cooperativas. Evidencia de que esto no es imposible, al menos en el campo de la economía, son las investigaciones antropológicas de tribus con Economías “del don” (gift economy) en las cuales se busca que a nadie le falte nada, y hay una redistribución de los bienes espontanea, sin un estado intermediario. Otra apuesta al respecto es la Economía Participativa (o Parecon) como alternativa al estado planificador y al libre mercado.

CONSIDERACIONES FINALES

Este artículo es un llamado a romper con las caricaturas para darle altura al debate, cuestionarse todo, sobretodo cuestionarse los propios dogmas, las propias certezas. Cuestionarse siempre primero uno mismo e intentar comprender por qué quien piensa distinto, piensa del modo que piensa y no como yo pienso; en vez de caer en posturas como "él piensa así porque es estúpido" o "él piensa así porque es malo y es el enemigo". Desde ahí, el llamado es al diálogo empático, pero también al posicionamiento y a defender las ideas que uno cree, cuestionándolas permanentemente y estando dispuesto a aceptar que todos podemos equivocarnos, y nos equivocaremos constantemente.

Sobre el socialismo económico tengo poco que decir, más allá que es necesario no dejarse llevar por las caricaturas. A mí particularmente, me resulta raro encontrarme realizando una crítica a una crítica del socialismo, porque yo mismo no me considero socialista, sino Anarquista y desconfío de todo Estado. Pero a fin de cuentas, frente a caricaturas como la arriba criticada, me siento más emputecido por su contenido que contrario al socialismo. Después de todo, el socialismo no es necesariamente la dictadura sangrienta de Stalin, Pol Pot o Mao; la guerrilla de Castro o la de Sendero Luminoso; el gobierno democrático de Allende o de Lumumba; Morales o Chávez; la socialdemocracia nórdica o el laborismo inglés de los 60. La tercera vía de Nehru o la Yugoslavia Socialista de Tito.


El socialismo no se limita a alguno de sus intentos históricos en particular, el socialismo es un concepto. Y nace como una rebelión ante la dominación del hombre por el hombre, la explotación, la injusticia y las pretensiones de que los humanos somos intrínsecamente egoístas. Más bien -creo yo- somos lo que aprendemos a ser, y eso puede significar tanto ser egoístas como ser solidarios y altruistas. El socialismo es una apuesta por una humanidad que puede convivir siendo solidaria. Esto es discutible en muchos sentidos, si acaso es deseable, cómo lograrlo, en cuánto tiempo se puede lograr. Para esto, lo primero que se necesita poner en duda, es si acaso es posible o no.

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