Las
analogías son comparaciones de conceptos que se realizan con distintos fines;
muchas veces, se utilizan de manera pedagógica para hacer claro o comprensible
un concepto que de otro modo sería demasiado complejo o técnico para quien no
estuviese formado en el lenguaje de la disciplina de turno. Un lugar común de
la inteligentsia de derecha
(entiéndase, la combinación conservadurismo político y liberalismo económico)
cuando intenta pedagógica o propedéuticamente convencer al ciudadano de a pie
de por qué el Socialismo es malo, es una famosa analogía que he leído una y
otra vez circulando (a veces pretendiendo ser un argumento) por la internet,
que intenta relacionar un sistema social político-económico (Socialismo, como
si hubiese un solo socialismo posible) con una sala de clases (que debería
resultar comprensible para todos, ya que, todos hemos estado en una de aquellas
al menos algún considerable periodo -feliz o no- de nuestras vidas).
Hasta
aquí, todo bien; utilizar la analogía para hacer más comprensible un concepto a
veces demasiado abstracto. ¿El problema? La comparación no tiene pies ni
cabeza, porque lo que terminan comparando es más bien una caricatura deformada
de lo que son los impuestos redistributivos con la idea de evaluación escolar.
La estructura
de este artículo será la siguiente:
A.
Presentar la famosa analogía literalmente, en las mismas palabras con las que
puede ser encontrada en varias páginas de internet (desconozco si está basada
en alguna otra fuente).
B. Señalar
qué es lo que la analogía pide que creamos para que la comparación sea
efectiva. O sea, qué premisas nos pide aceptar y actuar "cómo sí" el
socialismo o el colegio en verdad funcionasen así.
C.
Proceder a refutar dichas premisas punto por punto.
D. Dar
algunas consideraciones finales respecto al Socialismo y las caricaturas.
ANALOGÍA
DERECHISTA RESPECTO AL "SOCIALISMO"
"Un profesor de un colegio local declaró
que él nunca había reprobado a un alumno, pero que ahora había debido reprobar
a un curso completo.
Esa clase había insistido en que el
socialismo daba resultados y que con él nadie sería pobre ni nadie sería rico:
un sistema perfectamente igualitario.
El profesor entonces dijo: vamos a hacer un
experimento en esta clase con un plan socialista: todas las notas van a ser
promediadas y todos obtendrán la misma nota, de manera que nadie sea reprobado
ni nadie obtenga un 7.
(Se puede sustituir las notas por pesos, para
tener una noción más próxima a nosotros y más fácil de entender por todos).
Después de la primera prueba, todas las notas
fueron promediadas y todos obtuvieron un 5. Los que estudiaron mucho estaban
molestos y los que estudiaron poco estaban felices.
Cuando vino la segunda prueba, los alumnos
que habían estudiado poco estudiaron todavía menos y los que antes habían
estudiado mucho, ahora decidieron 'irse a la coch'e guagua' también, y
estudiaron poco.
El promedio de notas fue un 3. Nadie estaba
contento.
Cuando se rindió la tercera prueba, el
promedio fue 2. Tras sucesivas pruebas las notas no mejoraron, pero sí
aumentaron las quejas, las recriminaciones y los insultos. Hubo odiosidad y
nadie quería estudiar sólo en beneficio de los demás. Para sorpresa general,
todos reprobaron el curso. El profesor les dijo que el socialismo también iba a
fracasar en el país, porque cuando la recompensa es alta, el esfuerzo es
grande, pero cuando el gobierno se apropia de la recompensa nadie va a tratar
de o querer ser exitoso. No puede ser más simple que eso."
PREMISAS
¿Por qué
esa comparación es falaz? La metáfora necesita que se acepten ciertas premisas,
COMO SI de eso se tratase el socialismo:
1. “La única política estatal es la
redistribución simple y directa entre salarios; se le quita a los que ganen más
para lograr un promedio”.
Pretenden que el socialismo consiste
en promediar sueldos a punta de impuestos, ejemplificado de manera simple, si
Pedro gana 10 millones y Juan $100000; se le cobrarían $4.950.000 de impuestos
a Pedro para que ambos ganen al final del mes $5.050.000. Esto no incluiría
ninguna política pública destinada a modificar las condiciones de producción
(de generación de riqueza), ni a capacitación, ni a seguridad social, salud
pública, etc, etc.
2. “El salario es proporcional al esfuerzo
y/o talento”.
Se asume que los que
"estudiaron mucho" les iba bien y los que "estudiaron poco"
les iba mal, todo quien haya pasado por el colegio sabe que esto no es regla
general. Aún si fuese así, se insinúa que en la economía, quienes se esfuerzan
más o producen más, son recompensados con mejores salarios ¿Es esto así?
3. “No hay división de trabajo” (!?)
Todos los alumnos estudian la misma
materia, obteniendo distintas notas. Esto equivale a: todos los trabajadores
realizando la misma labor (es como si en vez de que hubiesen empresarios
textiles, manufactureros textiles y vendedores de telas, todos estuvieran en
una industria de telas operando las máquinas), obteniendo distintos salarios
por la misma labor (si todos fuéramos manufactureros de telas en la misma
compañía, según la analogía, no ganaríamos un sueldo fijo vinculado a la
rentabilidad -ganancia- de la empresa y su re-inversión en alquilar fuerza
laboral, sino que este sería proporcional a la producción individual; si yo
produzco 3, a fin de mes me pagan 3).
4. “Hay un límite natural a la creación de
riqueza (equivalente a 7.0)”.
Aquí presuponen que el máximo
conocimiento, producto de esfuerzo -o talento- sólo puede equivaler a 7.0, lo
cual es como decir que el trabajador más productivo o el empresario más
ambicioso no pueden ganar más que una cantidad de pesos naturalmente delimitada
(o sea, sin que ningún Estado fije un sueldo máximo legal, sino que “la
naturaleza” impediría que alguien gane más que cierta suma).
5. “No hay cooperación ni comunicación entre
los agentes económicos”
Por ejemplo, los que sacaban sietes,
al notar que su calificación ahora depende del rendimiento de todos, podían
haber organizado grupos de estudio para que todos rindan mejor; la opción
tramposa sería que el curso se hubiese organizado para copiar de un modo que
todos tengan rendimiento cercano a 7.0; ambas son formas de conducta
cooperativa, en la primera alguien comparte sus conocimientos con otra persona,
ambas salen beneficiadas y la producción aumenta. En la segunda, que
correspondería a un modo de resistencia contra el sistema productivo, ambas
personas saldrían beneficiadas pero no habría "generación de
riqueza".
6. “La motivación por “ser exitoso” es únicamente
el beneficio individual”.
Si no me va mejor que al resto, no
hay para qué esforzarse.
Esto
es un muñeco de paja del socialismo, una versión caricaturizada y simplona, que
no corresponde ni se deduce de las teorías económicas de planificación centralizada,
como la ecuación de Lange-Lerner; o las tesis consejistas y
socialistas-libertarias de propiedad colectiva descentralizada; por ejemplo; o
de las teorías antropológicas, sociológicas y etológicas de conducta
cooperativa; o las teorías económicas y psicológicas de agente altruista.
REFUTACIONES
Procederé
a refutar los 5 puntos uno a uno; según los siguientes criterios:
(a) Pertinencia de la metáfora: si existe
adecuación entre las notas y los salarios
(b) Verosimilitud de la metáfora: si el socialismo
propone lo que acá se entiende por socialismo
1. No se
cumple (b). El socialismo postula mecanismos que apunten hacia la mayor
creación de riqueza colectiva, no hacia la igualación de la riqueza individual
creada, los impuestos para disminuir brechas son un método, criticable,
limitado, no un fin en sí mismos ni una condición necesaria del Socialismo. Respecto
a fijación de precios pueden revisar la ecuación de Lange-Lerner; otra opción
es el desarrollo estatal de empresas estratégicas (algo que funcionó bien en
Finlandia, que es una socialdemocracia, con Nokia, por ejemplo).
2. No se
cumple (a) ni (b). Dos personas igualmente talentosas y esforzadas, podrían
ganar salarios muy diferentes si una no tiene acceso a los contactos u
oportunidades laborales que la otra. El ejemplo fácil es que un conductor de
micro en noruega gana 50 veces más que un conductor de micro en la India (que
requiere más habilidad porque tiene que esquivar vacas, baches, andar por
carreteras no pavimentadas, etc). ¿Uno podría argumentar que el conductor
noruego es 50 veces más productivo, esforzado o talentoso que su colega indio?
3. No se
cumple (a) ni (b). La explicación de esta es autoevidente.
4. No se
cumple (a). Si bien existe un límite que corresponde a la existencia de
recursos no renovables en el ecosistema, tanto la economía capitalista como
socialista suelen operar como si la generación de riqueza pudiese ser
ilimitada; el problema es que hoy se pone énfasis en la economía de servicios y
ya no en la economía industrial de manufacturación o incluso de tecnología del
conocimiento.
5. No se
cumple (a) ni (b). Los agentes económicos no sólo se comportan de manera
egoísta; si se definen estrategias para incrementar la riqueza, son alcanzables
de manera auto-organizada (economía participativa y economía de libre mercado),
o regulada estratégicamente (economía planificada). Ambas maneras dan
resultados si se les aplica excluyendo factores perturbadores particulares.
Un
punto interesante a abordar de la analogía es la forma cooperativa donde los
alumnos, en vez de estudiar juntos, copian; esta se parece a la especulación de
los accionistas, que inflan el valor de las acciones en ciertos mercados
llevando a la economía a crisis como la famosa Sub-Prime del 2008; o también,
es parecida al "principio de maximización del valor del accionista",
que es -curiosamente- una cláusula que se empezó a aplicar a principios de los
80 en las empresas donde los accionistas y los gerentes eran personas
distintas, que condicionaba el sueldo de los gerentes a cuánto podían aumentar
los sueldos de los accionistas. Esa política suele ir en contra del desarrollo
a mediano y largo plazo de la empresa, y a su vez, en contra de los
trabajadores y de la sociedad en general (recorte de personal, disminución de
sueldos, nula reinversión en tecnología y trabajadores por parte de la
empresa). Paradójicamente, esta forma "tramposa" de cooperación
accionista-gerente, sólo es posible en el capitalismo de los 80’ y posterior
(que muchos llaman "neoliberal" o de libre mercado).
Históricamente,
el capitalismo Keynesiano ha sido más eficaz en generar riqueza que el
capitalismo "neoliberal" o de "libre mercado"; aunque la
discusión académica presenta evidencia por ambos lados, sin que se llegue a
acuerdo alguno. Las implicancias entonces, de elegir una u otra alternativa,
son políticas y éticas.
6. No se
cumple (b). Acá está –a mi parecer- la razón de la popularidad de esta
analogía, para el sentido común, es coherente pensar que si no va a haber una
gran recompensa, no tendría por qué haber esfuerzo. Eso es generalmente cierto,
pero la trampa está en considerar la recompensa como únicamente individual; y
es una trampa que no sólo afecta al sistema económico, sino que también al
sistema escolar; si el foco estuviese en el aprender y no en el medir; o si
estuviese en los beneficios sociales (que también son individuales) y no en los
beneficios individuales (que pocas veces son sociales); la gente preferiría
alternativas cooperativas. Evidencia de que esto no es imposible, al menos en
el campo de la economía, son las investigaciones antropológicas de tribus con
Economías “del don” (gift economy) en las cuales se busca que a nadie le falte
nada, y hay una redistribución de los bienes espontanea, sin un estado
intermediario. Otra apuesta al respecto es la Economía Participativa (o
Parecon) como alternativa al estado planificador y al libre mercado.
CONSIDERACIONES
FINALES
Este
artículo es un llamado a romper con las caricaturas para darle altura al
debate, cuestionarse todo, sobretodo cuestionarse los propios dogmas, las
propias certezas. Cuestionarse siempre primero uno mismo e intentar comprender
por qué quien piensa distinto, piensa del modo que piensa y no como yo pienso;
en vez de caer en posturas como "él piensa así porque es estúpido" o
"él piensa así porque es malo y es el enemigo". Desde ahí, el llamado
es al diálogo empático, pero también al posicionamiento y a defender las ideas
que uno cree, cuestionándolas permanentemente y estando dispuesto a aceptar que
todos podemos equivocarnos, y nos equivocaremos constantemente.
Sobre
el socialismo económico tengo poco que decir, más allá que es necesario no
dejarse llevar por las caricaturas. A mí particularmente, me resulta raro
encontrarme realizando una crítica a una crítica del socialismo, porque yo
mismo no me considero socialista, sino Anarquista y desconfío de todo Estado.
Pero a fin de cuentas, frente a caricaturas como la arriba criticada, me siento
más emputecido por su contenido que contrario al socialismo. Después de todo,
el socialismo no es necesariamente la dictadura sangrienta de Stalin, Pol Pot o
Mao; la guerrilla de Castro o la de Sendero Luminoso; el gobierno democrático
de Allende o de Lumumba; Morales o Chávez; la socialdemocracia nórdica o el
laborismo inglés de los 60. La tercera vía de Nehru o la Yugoslavia Socialista
de Tito.
El
socialismo no se limita a alguno de sus intentos históricos en particular, el
socialismo es un concepto. Y nace como una rebelión ante la dominación del
hombre por el hombre, la explotación, la injusticia y las pretensiones de que
los humanos somos intrínsecamente egoístas. Más bien -creo yo- somos lo que
aprendemos a ser, y eso puede significar tanto ser egoístas como ser solidarios
y altruistas. El socialismo es una apuesta por una humanidad que puede convivir
siendo solidaria. Esto es discutible en muchos sentidos, si acaso es deseable,
cómo lograrlo, en cuánto tiempo se puede lograr. Para esto, lo primero que se
necesita poner en duda, es si acaso es posible o no.